Flora y fauna

Castilla y León se considera una de las mayores unidades naturales de Europa, de hecho colabora con la Unión Europea Red Natura 2000. Gracias a su inmensa extensión y gran diversidad de flora y fauna, un conjunto de múltiples ecosistemas surgidos gracias a su geografía: diferentes montañas, llanuras, valles y riberas.

La flora es rica en arboladas y bosques de hoja perenne y el matorral. La encina es constante en toda la región, aunque ha reducido notablemente su número, debido a la deforestación (que os hablaré más adelante).

La vertiente castellano y leonesa de las montañas cantábricas y las estribaciones del norte del sistema Ibérico están constituidas por una rica vegetación.

El haya abunda en las laderas y puede llegar a unos 1500 metos de altitud. A su vez, el haya se encuentra formando bosques mixtos con el tejo, el serbal, el mostajo, el acebo, y el abedul.

En las laderas de León se encuentra el carballo, el fresno, el tilo, el abedul y el pinar de Lillo. El encinar cubre amplias extensiones sobre las laderas del sistema Central. Los castañares abundan a 1000 1100 metros de altitud. Por encima se encuentra el roble pirenaico, resistente al frío, que puede llegar hasta los 1700 metros de altitud.

Los matorrales  se encuentran en las zonas subalpinas entre los 1700 y 2200 metros de altitud y acogen matorrales de piornos y enebros.  La provincia de Salamanca  está ocupada por dehesas, un tipo de bosque parecido al de las sabanas africanas, con encinas, alcornoques, quejigos y rebollos. Junto a la provincia de Valladolid cuentan con los únicos olivares castellano y leoneses. También cabe destacar las regiones vinícolas con vinos de muy buena calidad como los de Ribera del Duero.

La fauna de Castilla y León también cuenta con una gran diversidad. Numerosas especies, caracterizados por su singularidad. Se han localizado 418 especies de vertebrados, es decir el 63% de todas los vertebrados que habitan en España. Que se han ido adaptando a la vida en la montaña, habitantes de roquedos, moradores de cursos fluviales, especies de llanura y residentes forestales, forman el mosaico de la fauna castellano y leonesa.

En las altas cumbres se han adaptado la cabra montés (Capra pyrenaica victoriae) y el topillo nival (Microtus nivalis),  micromamífero que vive en espacios abiertos por encima del límite de los árboles. Algunas especies abundan en ciertas áreas como la ardilla, el zorro, el gato montés y el lobo, en cambio el jabalí, el ciervo y el corzo se encuentran únicamente en la cordillera Cantábrica.

En el norte de León  y Palencia se encuentran los últimos ejemplares españoles del oso pardo, que habita en bosques umbríos próximos a zonas rocosas con cuencas inaccesibles. La cigüeña negra, que habita en los Arribes del Duero en nidos aislados también está en descenso de número.

El lince ibérico (Lynx pardina) vive únicamente en zonas de matorral mediterráneo, en la zona de Las Batuecas, en la  sierra de Ávila y al noroeste de Zamora, donde también se encuentran reptiles como la culebra de escalera, la culebra lisa meridional y la culebra de esculapio.

En los ríos de montaña se localizan las nutrias y demanes, muy buenos nadadores, y en sus aguas la trucha, la anguila, el piscardo y escasos cangrejos. En tramos más tranquilos nadan los barbos y las carpas.

En el sistema Central se localiza la salamandra de Almanzor (Salamandra salamandra almanzoris) y el sapo de Gredos (Bufo bufo gredosicola).

En los hoces y cañones formados  se encuentran las aves rupícolas, como el buitre común, el buitre negro, el alimoche, el águila real o el halcón peregrino.

Entre las aves que pueblan los bosques mediterráneos abiertos viven dos especies en peligro de extinción: la cigüeña negra (Ciconia nigra) y el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), que se encuentra  en los árboles y se alimenta de conejos, aves, reptiles y carroña.

En los bosques de coníferas viven entre otros el agateador, el carbonero garrapinos y el trepador azul. El urogallo es un gallo muy oscuro y grande que vive en ambientes forestales, muy difícil de observar. Entre las rapaces forestales se encuentran el azor, el gavilán o el cárabo.

Entrada de Amanda

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